miércoles, 18 de abril de 2012

Cotidianidad cristalizada.

Mientras regresaba a mi casa de las compras, la puerta exterior de una casa que había en el camino se abrió en el momento exacto en que pasé frente a ella. Instintivamente entré. Limpié prolijamente todo, lavé la ropa, recogí la maleza que había en el jardín y preparé la cena mientras tarareaba una antigua canción. Cerca de las seis de la tarde, llegó el dueño de la casa. No tuve tiempo de explicarle nada: me saludó con un beso convencional y me preguntó cómo había sido mi día. Luego cenamos e hicimos el amor antes de dormir abrazados. Cuando desperté a la mañana siguiente, estaba sola. Me levanté, desayuné y salí. No bien estuve en la vereda, la puerta se cerró con fuerza. Volví a mi casa. Nadie preguntó el porqué de mi ausencia. Hoy vi en el supermercado al dueño de la casa. Me miró sin reconocerme y siguió su camino. La puerta no se ha vuelto a abrir.

8 comentarios:

Elle lawliet dijo...

bueno...me parece interesante por el hecho de que las personas de hoy en dia son asi...
esta historia da justo, pero justo donde duele, el mensaje de la historia es fuerte y me gusto mucho
espero que le agrade mi comentario persona que desconosco...reitero QUE NO CONOSCO DE MSN O EL COLEGIO

hasta pronto ALUMNO QUE NO CONOCE

Anónimo dijo...

Esta buenisimo, y si bien esta melancolico es un suceso muy avitual. Me ha encantado

Anónimo dijo...

quiero aprender a pensar asi a escribir asi a mirar asi que las cosas aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahfjashdas realismo magico magico realismo irrealidad. mostrar la realidad desde perspectivas no solicitadas que mas puedo decir... soy una ameba

Sam's dijo...

Al principio creí que era una mujer con alzheimer xD
Después, dos "nadie" juntos...
y después nada...

dos personas solas
en un mundo solo
sin nada.

Me quedo con la última en todo caso...

La gente ya no reconoce a nadie, cuesta tanto no estar solo... y cuando no lo estamos, a veces creo que nos empujamos a la soledad...

Rafael C. dijo...

En su casa nadie preguntó por su ausencia...

Y me parece bien que la puerta no se vuelva a abrir. La exclusividad es lo que le da valor a la experiencia.

Anónimo dijo...

Muy buena historia. Parece ser la narración de un sueño y eso lo vuelve ultra realista. ¡Me encantó! Cuando te decidas a hacer un taller literario, avísame!!

Tomás dijo...

Me gusta cómo se entremezclan lo cotidiano y el misterio en una situación posible, que se presenta en la vida de todos y se desarrolla como un sueño despierto :)

Radamiel dijo...

Me fascinó la simpleza y naturalidad con que los hechos se suceden sin cuestionamientos, ni remordimientos, ni preguntas ni respuestas.
Felicitaciones!